jueves, 9 de marzo de 2017

Bailemos para siempre

Bailemos para siempre
Bailemos como si fuera la última vez, la última oportunidad, la última noche. Suena la música. Liebesträume, de Liszt. Luz cálida y tenue en el salón. La chimenea no está encendida. Siempre olvidamos comprar leña, ¿verdad? Pero no importa, porque no hace frío cuando existe la posibilidad de abrazar y ser abrazado. Solo imaginemos el crujir de la madera por la acción del fuego. Todo es perfecto porque, ¿recuerdas?, es la última vez. Las primeras veces no son siempre buenas, pero las últimas son inmejorables. Bailemos pues. Sujeta mi cintura, yo me dejaré caer. Sé que no vas a soltarme. Te ríes, me río. No sabemos bailar, solo hacemos que sabemos. Pero no importa, porque es el último baile. Y cuando sabes que algo no volverá a repetirse desaparece el miedo, la vergüenza, la pereza…  Solo bailemos. Bailemos para siempre.


jueves, 2 de marzo de 2017

Perseguir sueños locos y escuchar un corazón que siempre lleva la razón

Ahora mismo ando en el sofá con las piernas posadas sobre la mesa. En esa forma que las madres prohibían cuando eras pequeña y los médicos recomiendan cuando te haces mayor por el bien de tu circulación. Aquí, esperando a mi musa, la de escribir. Sí, sí, esa misma, la que nunca está cuando hace falta.

Viendo que no vendrá a visitarme en los próximos años, me he puesto a escribir sin pensarlo. Además, ya lo decía Pablo Picasso, “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”. Pues eso, a ver si de repente se va a pasar y yo viendo Netflix...

Y hablando de sueños locos. Hoy quiero contar el mío. Ese que llegó de la manera más sencilla y se quedó para siempre. Todo porque hubo un día en el cual estaba cabreada y dibujé. Y el cabreo se hizo más pequeño. Después hubo un día en el que solo quería llorar y dibujé. Y las lágrimas cayeron sobre el papel y el grafito y las penas pasaron a ser parte del recuerdo. Y también hubo un día en que algo me hizo reír y lo dibujé. Entonces hice reír a unos pocos más.

Y ese es mi sueño. Expresar una emoción, comunicar un pensamiento o contar una historia con lápiz y papel de por medio. Llámalo dibujar, llámalo ilustrar o si prefieres, garabatear.

Y mi corazón me dice cada día “¡Inténtalo, loca!” y mi cabeza “¡Olvídalo! ¿Estás loca? Y yo cierro los ojos y no pienso, solo siento.  ¿Y qué siento? El latido de mi corazón.

jueves, 23 de febrero de 2017

Una gallina ilustrada que soñé

Una gallina ilustrada que soñé
Hace varios meses soñé con una gallina con forma de casa o una casa con forma de gallina, vaya usted a saber… Desde ese día supe que tenía que dibujarla y, un tiempo después, aquí está.

Esta es una de las ilustraciones que he preparado para añadir a mi portfolio. Aún está en proceso de construcción, pero si os apetece, podéis echarle un vistazo en Bēhance.

jueves, 16 de febrero de 2017

Receta ilustrada de bizcocho almendrado


Receta ilustrada de bizcocho almendrado
“No hay amor más sincero que el amor a la comida”
George Bernard Shaw

La ilustración de hoy viene acompañada por una receta deliciosa de mi querida Marie Claire. Hace unos meses que colabora en el blog traduciendo todos mis posts y no puedo estar más contenta. Gracias a ella puedo llegar a más gente dignamente y no con mi inglés “chapurreado”…

Entre todas las virtudes de Marie Claire está la de llenar de exquisiteces la vida de los que la rodean. Hoy comparto e ilustro una de sus recetas estrella, el Bizcocho almendrado. Espero que os animéis a hacerla. Es muy sencilla y no puede estar más buena.

BIZCOCHO ALMENDRADO
Ingredientes
Para el bizcocho:
· 4 huevos
· 2 vasos de azúcar
· 2 vasos de harina
· 200 ml de nata líquida

Para la cobertura:
· 1 paquete de almendras laminadas
· 100 ml de nata líquida
· 1 vaso de azúcar
· 125 g de mantequilla

Elaboración
1. Mientras el horno se precalienta a 180°, batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla tome un color blanquecino. Añadimos la nata y posteriormente la harina.
2. Vertemos la mezcla en el molde y la horneamos durante 8 minutos aproximadamente a 180°- 200°.
3. Mientras se hornea, preparamos la cobertura. Para ello ponemos a calentar todos los ingredientes a fuego lento hasta que se derritan e integren.
4. Una vez el bizcocho esté horneado, lo sacamos del horno, vertemos la mezcla y volvemos a hornearlo hasta que la cobertura esté dorada.
5. Dejamos enfriar, servimos e intentamos ser los más ágiles para coger el pedazo más grande. Está de muerte...



jueves, 19 de enero de 2017

Garabatoterapia #1: La lavadora de los pesimistas

Garabatoterapia #1
¡Feliz año a todos! Espero que hayáis tenido unas bonitas Navidades o, si sois de los que las odiáis, que se os hayan pasado rapidito. Para mí han sido las primeras fuera de casa. No tener a toda la familia y amigos cerca las han hecho un poco agridulces, pero también hemos vivido muchas aventuras en el oeste. Ya os contaré con más detalle otro día.

Hoy quiero hablar de ese apartado de mi blog al que llamo Garabatoterapia. Partiendo de que esta palabreja no existe oficialmente, voy a explicaros qué significa para mí y cuando empecé a utilizarla.

Hace tiempo comencé a dibujar y escribir como medio de escape y desconexión.
Cuando estaba estresada, frustrada o simplemente tenía un mal día, dibujar me relajaba, me permitía desconectar e incluso me hacía reír.

A este tiempo de lápiz y papel a solas conmigo lo llamé Garabatoterapia. Lo de garabato porque cualquier dibujo, por muy simple que fuese, cumplía su función y lo de terapia por lo bien que me iba para paliar los malos momentos o simplemente desconectar y descubrirme a mí misma a través de dibujitos y palabras.

En Año Nuevo la vida simplemente continúa, pero a los seres humanos nos encanta ponernos filosóficos, místicos y marcarnos nuevos propósitos. ¡Ay, cómo me gustan lo nuevos propósitos! Y oye, cómo me cuesta cumplirlos…

Bueno, pues haciendo caso a las tendencias del cambio de año, me he propuesto dar más protagonismo a los pensamientos positivos. Para ello os traigo hoy la primera página oficial de Garabatoterapia: La lavadora de los pesimistas.

¿Qué mejor manera de limpiar nuestra mente de pensamientos negativos que echarlos a lavar como si de ropa sucia se tratase? Lavarlos, dejarlos que se aireen, que el sol les de un poquito de luz y… ¡Tachán! Pensamientos positivos.

Muchos diréis “Si todo fuera tan fácil en esta vida…” Otros pensaréis que estoy como una cabra (que tampoco andaríais mal encaminados…). Sin embargo, la verdad es que estos ratitos de sentarme a reflexionar, escribir, dibujar y hacer metáforas sobre mí, mis problemas, mis alegrías o mis historias me han ayudado tanto que no puedo dejar de compartirlo.

Mi objetivo es que puede ayudar a otras personas y estoy convencida de que así será, aunque solo sea a una más. Seguiré compartiendo mi terapia de cuando en cuando. Por ahora os digo, señoras y señores, pasen y prueben. Dibujen sus problemas y pinten sus soluciones.

La mejor terapia es la más barata. Lápiz, papel, un poquito de fe en lo que estamos haciendo y funcionará, pero no como los detergentes que salen en la tele. No, no, funciona de verdad.


jueves, 5 de enero de 2017

Diario de una ilustradora. Día #2: La tienda de los tesoros

Diario de una ilustradora. Día #2: La tienda de los tesoros
Huele a libro nuevo por todas partes. Se escucha música agradable de fondo. Hay pequeños rinconcitos con sillones muy cómodos e incluso una cafetería. Es todo muy acogedor, me encanta.

A pesar de la música, la gente de un lado a otro e incluso el sonido de la máquina de café, reina la paz. Todo el mundo camina entre estanterías buscando su propio tesoro.

Yo ya encontré el mío. Me sumergiré en cada una de sus páginas y soñaré con todos esos dibujitos.

Hay lugares que me hacen muy feliz. La librería es uno de ellos.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Happy mail navideño con ilustraciones

Happy mail navideño con ilustraciones

Hace dos semanas aproveché dos ilustraciones (Árbol de Navidad y Receta de hombrecillos de jengibre) que había hecho esta Navidad para preparar varias postales.

Paulo fue a imprimir muchas copias y las regaló a sus alumnos de primaria y a los compañeros del cole. Fue divertido ver la cara de los niños, estaban muy contentos con su regalito.


Aproveché las postales para preparar un happy mail. Sobres decorados, postales, caramelos… Ains, el correo tradicional no perderá su encanto.

Nunca está de más recibir una bonita carta en nuestro buzón. ¡Que no todo sean facturas en esta vida, madre mía!

¡Feliz Nochevieja y próspero y creativo 2017, queridos Onoffes!
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jueves, 22 de diciembre de 2016

Receta ilustrada de galletas de jengibre

¿Os acordáis de cuando éramos unos renacuajos y regalábamos dibujos a nuestros amigos? Poníamos toda la ilusión del mundo dibujando y nos sentíamos felices con su enorme sonrisa al recibirlo.

Hace unos días estaba pensando en ideas para preparar un detalle a una amiga. Por supuesto, la mente en blanco hacía acto de presencia. Después de pasear con ella durante un largo rato por el pasillo de casa, vino la luz.

Me acordé de esa costumbre de regalar dibujitos y a ello le sumé que estamos en Navidad, la época por antonomasia de regalar galletas caseras. ¿Por qué no prepararle una receta ilustrada con algunas galletas?

Igual no es un regalo para todo el mundo, pero estoy segura de que cualquier persona valoraría nuestra intención, el tiempo invertido y la ilusión que habremos puesto preparándolo.

Dejo algunas fotos del resultado y la ilustración. Espero que os guste y os sea útil la idea.

¿Alguien más saltaría de alegría con un regalo así? ¿Solo yo, verdad?



Ingredientes
115 gramos de mantequilla a temperatura ambiente  
150 gramos de azúcar moreno
80 gramos de melaza
1 huevo
300 gramos de harina normal
1/2 cucharadita de sal
1/2  cucharadita de polvo para hornear
1/2 cucharadita de canela en polvo
1/2  cucharadita de clavos molidos
1/2  cucharadita de nuez moscada molida
1/2 cucharadita de jengibre en polvo


Elaboración
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que quede suave. Añadimos la melaza y el huevo. En un recipiente aparte mezclamos la harina, sal, polvo para hornear, canela, jengibre, clavos y nuez moscada. Incorporamos la mezcla anterior y batimos hasta obtener una masa homogénea. Cubrimos con film de plástico y refrigeramos la mezcla durante una hora.

Precalentamos el horno a 180° centígrados. Extendemos la masa con un rodillo hasta obtener un grosor de ½  centímetro, aproximadamente. Utilizando cortadores de galleta, vamos cortando la masa en figuritas. Las colocamos en una bandeja (previamente engrasada o cubierta con papel especial para hornear) intentando que queden separadas entre sí por unos 5 centímetros, aproximadamente.

Horneamos durante 8-10 minutos. Pasamos las galletas a una rejilla para que se enfríen por completo.

Una vez frías, decoramos a nuestro gusto y ¡a comer!

jueves, 15 de diciembre de 2016

Árbol de Navidad ilustrado

Árbol Navidad ilustrado
Navidad, Navidad, dulce Navidad… Así todo el día, cantando por casa. Llega diciembre y se me activa el chip de los villancicos hasta enero.

Hablando de Navidad, este año la decoración de nuestra dulce morada es 100% handmade. No nos quedaremos definitivamente en Texas, así que decidimos gastar lo justo en el hogar. Todo lo que se pueda fabricar, ¡bienvenido sea!

Este año toca árbol navideño ilustrado. Lo que más me gusta de él es lo rápido que lo voy a guardar en enero... ¿Qué os parece?

¡Feliz Navidad!

jueves, 8 de diciembre de 2016

Mi primera vez participando en Inktober. Conclusiones

¡Onoffes! ¡Primera página para el Diario de una Ilustradora! Hace ya un mes desde Inktober, pero me apetecía sentarme, recopilar todas las notas que había tomado durante el reto y contaros un poquito acerca de mi experiencia.

Inktober ha resultado unejercicio de los más enriquecedor. La práctica diaria, definitivamente, es el camino para ver resultados satisfactorios. Practicar cada día me ha permitido saber en qué punto estoy, qué me cuesta más a la hora de dibujar y qué me resulta más sencillo.

He podido averiguar un poquito más acerca de mis gustos y preferencias. Por ejemplo, he descubierto que me encanta utilizar lápices (de grafito y de color). Me parece que ofrecen infinitas posibilidades y, económicamente hablando, no es de los medios más caros. Estoy enamorada del trabajo de ilustradoras como Lieke Van der Vorst (Liekeland en Internet) y Rebecca Green. Su manera de usar los lápices, entre otros recursos, es puro arte.

En relación a esto, conozco muchos ilustradores que apenas utilizan color en sus trabajos y me encantan. Pensaba que yo también estaría cómoda y feliz dibujando así y probé durante Inktober. Nada más lejos, chicos. Fue genial ser consciente de que quiero color en mis ilustraciones. No sé cuál será la paleta de color que mejor me defina (averiguarlo será una ardua tarea…), pero al menos sé que el blanco y negro no será un rasgo característico de mi estilo.

El lado más complicado de Inktober fue dibujar con un buen resfriado encima. Motivación e inspiración cero. Dibujar era casi un martirio y sentía que todo me salía mal. Hubo días en los que estaba terminando y no sabía qué era o qué sentido tenía lo que había dibujado.

En resumen, me quedo con la magia de la práctica. Aprendo mucho sobre ilustración con libros, clases y observando a otros ilustradores. Sin embargo, nada me ayuda tanto como sentarme delante de un papel en blanco y experimentar.

¿Han sido similares vuestras conclusiones después de participar Inktober? Me alegrará mucho conocer vuestras experiencias.